Entrando en trance
Lamentablemente
no puedo escribir tal cual, textual, lo que la gente de mis flashes me decía.
Pero sí puedo decir, con toda la sinceridad del mundo, que yo realmente
ENTENDíA lo que me decían, no era necesario un idioma específico, el mensaje
siempre se mantuvo muy claro. Estaba en juego mi vida, posta. Lo que esos
mutantes me planteaban no eran mambos nada más, era de verdad un llamado a la
realidad.
Las
etapas de mi trip, fueron muy diversas. El trance empezó con mi vista apuntando
de lleno al piso. Corte, yo estaba ahí sentada, claramente re fisu, pasada en
ácidos, con la miraba ida. Los patobas gritaban que me saquen, la gente
desesperada, irritada y mambeada gritaba mucho, y me hacían sentir re zarpada,
me sentía RE atacada, no estaba bueno, pero era real. A todo esto, un diminuto
detalle, la gente no hablaba. Se escuchaban los gritos, pero no se podía
distinguir un idioma determinado, porque no lo había, cada uno hablaba diferente,
siempre gritando, pero no era una lengua específica, era balbuseo. Gente
colocada me gritaba, porque eso era lo peor, todos estaban igual de puestos que
yo, todos tenían pupilas dilatadas como yo, todos estaban de pepa. Casi me
convenzo de que estaba súper ebria, porque mientras gritaban a lo loco,
irritantemente, me agarraban entre dos, de los brazos, y me levantaban para
“ayudarme”, nada que ver, lo que siempre hacen es alejarte de la puerta cuando
barrileteás porque los dejas re mal parados.
Lo que
noté que me pasa mucho, es que cuando mi cerebro intenta mandarle un mensaje a
todo mi ser, lo repite tantas veces como sea necesario, entonces hay frases que resaltan y resaltaron
mucho a lo largo de mi viaje, en bici. (Altísima bici, man.)
Entonces,
me levantan, lo siento. Siento como me agarran con fuerza para alejarme de la
puerta, porque yo estaba quebrando. En mi flash, la gente se alborotaba
principalmente porque me había tirado al piso a quebrar, o sea, no vomité, pero
yo en ese flash sí veía el caldo salir de mi boca, era blanco. Me vomitaba las
piernas y las zapatillas, pero estaba tan pasada en tripas que me importaba un
carajo mancharme con mi propio caldo. Me
levantan, me gritan, me atacan, me ametrallaban con preguntas en un idioma que
yo debería no entender, pero que de todos modos entendía e intentaba procesar y
contestar. Pero no podía, entonces como la gente no veía respuesta en mi,
flasharon que ya estaba tan pasada que necesitaba ayuda, o mínimamente mandarme
en remo a mi casa, pero yo no quería.
Mambeados
Todos
estaban de ácidos, todos estaban mambeados, viajando a su ritmo & con las
pupilas gigantes, increíbles. Yo ahí sentada, otra vez, sobre mi caldo, veía lo
competitivo de la sociedad, que en éste caso, estaban de ácidos y sin embargo
los diferentes mambos no eran valorados, sino que eran puestos en comparación.
Lo que yo estaba presenciando en ése momento era la puesta a prueba de los
posibles mambos. Era lo que próximamente sería estudiado como “la cadena
evolutiva del trip”, el individuo cuyo trip sea el más polenta, (fuerte,
manipulador, impactante, intimidante, etc.) sería el que realmente esté listo
para el futuro, para enfrentar una vida bañada en LSD25, porque ésa era la
realidad, la realidad era que toda la gente cotidianamente consumía la misma
dosis de ácido. Yo veía la gente competir; veía como se insultaban (lo que yo
aparentemente entendía, pero en lo profundo era suponer que se insultaban) y
hasta algunos llegaban a ponerse violentos, entraban en un trance tan profundo
que no entendían el propósito de la puesta prueba de sus mambos, se les nublaba
la mente, y volaban garsos rojos de un instante al otro. Ni idea, era re
bizarro. Pero la gente más “polenta”, se tornaba violenta con el mambo tan
fuerte en el que estaban encerrados. Lo
peor de todo, bah, lo mejor de todo, era que yo veía TODOS los mambos, había
como una burbuja mínima alrededor de cada persona, donde se veía exactamente lo
que estaban flashando. Entonces como que yo entendía lo que iba pasando.
Lo que
más rescato de los mambeados, (término que define a la gente de mi viaje, ya
que todos estábamos en la misma) es que realmente me atacaban, no era joda,
para nada. Me atacaban, me echaban de todos lados, pero como el ácido te
capacita a percibir el triple de lo que percibís normalmente, yo veía como un
mínimo intereses de su parte hacia mí. Lo hacían por mi bien, era SU manera de
ayudarme a llegar a la claridad mental, a MÍ nirvana. Involucraban el término “vida” en todo lo que
me decían, advertían, aclaraban y reiteraban. Había que leer entre líneas.
ExplociónEmötiva
Tuve
miedo, realmente lo tuve. Me sentí completamente sola, porque lo estaba, estaba
completamente sola & drogada. Estaba bajo los efectos de un cartón entero
de LSD, me había tomado una pepa entera, una bici. Estaba ida, y sola, no era
fácil. Y sentí un vacío dolorosísimo, noté que de ése momento en adelante tenía
que aprender a estar sola y manejarme, tenía que aprender a vivir, porque la
vida no es joda, la vida no es fácil, como todos desearíamos que lo fuera. Y
aunque eso sea lo que siempre dicen, no es cierto que SIEMPRE va a haber
alguien a tu lado, porque no es así. El único alguien que nunca te va a dejar,
es tu interior, es tu mente & tu alma. Sos vos el que te vas a acompañar a
lo largo de toda tu vida, porque sos vos y tu vida, (más allá de lo que ésta
incluya) nadie ni nada más.
Estaba asustada, desesperada, y no podía
controlar mi mente, no podía controlar los flashes, era ése el viaje que yo
tenía que experimentar, gracias al Sol. Me puse en posición fetal, sobre mi
vómito, mientras sentía a la gente atacándome. Cualquiera que lea éste trip,
pensaría que fue alta tortura. Nada que ver, fue la experiencia más profunda y
hermosa de toda mi vida, me abrió los ojos y la mente, me hizo persona.
El
momento más doloroso, gede, y desesperante, fue cuando noté que todos estábamos
drogados, que todos estábamos de pepa. Porque era mucho más profundo que lo que
yo especulaba. No era una simple competencia, no era un proyecto planeado y
concretándose. Había comenzando como una juntada gigante, donde todos,
absolutamente todos, nunca habíamos probado LSD, y nos juntábamos a consumir
todos juntos. Una vez consumido por todos, las dosis de ácidos, todos nos
cegamos y entramos en trance, y ahí es cuando la competición se desata radicalmente,
una competición donde el 85% de los drogados caerían secos al piso sin vuelta
atrás, ya que nadie tenía profundo conocimiento sobre el LSD25.
Algo
que tengo que resaltar sí o sí, es que toda la gente que había en mi flash, era
absolutamente desagradable, cosa que resultaba re intimidante, y me angustiaba
demasiado, pero literalmente demasiado, hasta el punto de querer hacerme
llorar, porque me sentía muy mal, extremadamente mal, estaba rodeada de gente
asquerosa en todo sentido, todos drogados, con miradas llenas de maldad, nadie tenía
interés en ayudar a nadie, re feo, gente “mala”. Que para colmo me atacaban
continuamente, me echaban, y me miraban con desprecio y asco mientras me
vomitaba de a poco como un bebe que repite la leche por primera vez, un asko.
Como que mi imagen tenía cierta inocencia, ternura, pero a la vez era grotesca,
al igual que todos ellos. Estaba totalmente fuera de mi elemento de a ratos.