comiste mierda
la saboreaste
y en un sinfín de confusión
dilucidaste un sabor amargo
a tristeza y soledad perenne
seguiste masticando y tragaste
costaba el camino cuesta abajo
por tu garganta cortada
de palabras filosas pero trabadas
costó pero se pudo
se fue, se terminó
ahora la mierda está de nuevo en su lugar
adentro tuyo.

