ké difícil es odiarte
cuando tenés tu cabeza en mi pecho
y tu cuerpo pesa el doble
porque estás sumido en el más profundo
de los sueños
ké difícil es odiarte
cuando respiras lento y profundo
y sonreís
como sabiendo ke dormís encima mío
como si hubiese sido a propósito
ke te desmayaste del cansancio
para enternecerme hasta el alma
a mí


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