Nunca fue lo ke yo quería, jamás te haría daño.
Esas fechas me corroen por dentro, aún no las manejo.
Con repetir el mediocre dicho de quién avisa no traiciona, no me satisface, ni anestecia mi dolor. Jamás te haría daño.
Me sometí a un análisis profundo e intenso, en manos de quien sabe. Confirmó mis sospechas más vulgares.
Exploto por los años de represión propia.
Jamás te haría daño.
El arrepentimiento es cobardía.
Pero no me enorgullezco de haberte lastimado tanto.
Pero ahora conozco el por qué.
Una cosa jamás quita la otra.
Fui cruel & punzante, también sucia.
Pero ahora sé por qué...
En todo el transcurso del principio hasta ese día, había callado tantas cosas, ahogado tantos dolores & golpes, es lógico deducir ke algún día saldrían a flote.
Me duele ke hayan salido como salieron, me duele haberte maltratado como animal. El animal ke soy. Los animales ke somos.
Me callé, me reprimí tanto. Ke ese día, sabía ke tenía cierta inmunidad... Ke podía decir lo ke fuera, a kien fuera, & habría más tolerancia.
Nada ni nadie me da derecho a lastimar komo lo hice.
Pero desearía ke fueras capaz de entenderlo, de entenderme.
Porque vos viviste esto.
Porque vos sabes lo ke es el silencio forzoso.
Porque vos sabes lo ke es reprimirte por el bien ajeno.
Porque vos creíste también durante mucho tiempo, ke ahogar tus dolores estaba bien.
Te pido perdón eternamente. Porque así lo siento.
Pero quisiera ke sepas, ke no fue algo nuevo.
Por el contrario, vomité en vos mis más viejos dolores. Mis más duras penas.
Te pido perdón.
Ahora sabes lo ke fue.
O al menos eso quiero pensar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario