Nunca acostumbré a tipear las cosas ke me nacen escribir en el tren, o en el bondi, o sentada en la calle o mi balcón. Ésas cosas ke suelen ser súper colgadas, o capaz lindas.
Es como si, lo ke me da tristeza, lo ke me duele o me asusta, lo ke me inquieta, es lo ke elijo tipear acá. Es como ke es la forma más rápida de deshacerme de toda esa mierda. Ése papel de mierda ke tenes en el bolsillo hace mil años & nunca te acordas de tirar. Pero sabes ke por alguna razón, no lo tiraste nunca ni en la calle ni el cordón. Ni un puto tacho.
Elijo deshacerme de todo lo tóxico, lo infeccioso, lo cuelgo en una nube & lo suelto. Por siempre.
A veces, cuando pienso en la nube, me siento un poco egoísta. Tóxica. Flasheo ke capaz, colgándolo en esa nube, en el fondo de mi envase sé ke le va a llegar a alguien. En algún momento. Ése alguien se va a enfermar.
Por otro lado, hacer fuerza con los dedos, con la mano & vomitar tinta con mi pluma, me llena de paz. La palabra no es "amerita". Lo ke nace del cuelgue, la espontaneidad o simplemente por placer, (aunque siempre tengan el mismo tinte) éso es lo ke merece hacer ke mi mano dance sobre el papel.
Ya no kiero invertir más tiempo, fuerza, tinta & papeles inmaculados para llenarlos de pena.
Ke mi cuaderno no sufra más de lo necesario.


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